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Bruselas da una semana a Budapest para que reconsidere la reforma judicial
La Comisión prepara una acusación robusta para castigar a HungríaLa Comisión Europea lanzó ayer un ultimátum al primer ministro húngaro, Viktor Orban: o muestra una señal clara inmediata de que cambiará las leyes de sesgo autoritario de su país, o se encontrará con sanciones por parte de Bruselas la próxima semana.

 

El colegio de comisarios discutió ayer el comportamiento del Gobierno conservador húngaro que, desde diciembre, ha aprobado una serie de normas que colisionan con la legislación comunitaria, como son la reforma judicial, la independencia del banco central o de la agencia de protección de datos.

Aunque la portavoz comunitaria, Pia Ahernkilde, se mostró optimista con que las autoridades húngaras reconsiderarán su posición, más pesimista fue la vicepresidenta de la Comisión y responsable de Justicia, Viviane Reding, durante la discusión a puerta cerrada de los comisarios.

Reding, responsable de vigilar la reforma judicial y de la agencia de protección de datos, dijo estar “solo un poco alentada” por la disposición del Gobierno húngaro a modificar la legislación, y pidió “cambios genuinos” a las leyes si quieren evitar las sanciones, según explicaron a LA RAZÓN personas conocedoras de la discusión.

A pesar de que el Ejecutivo de Orban envió tras las Navidades su justificación a las nuevas leyes, Reding continúa sin estar convencida. Primero porque la reducción prevista de la edad de jubilación de los jueces de los 70 años hasta los 62, que afectará a 274 magistrados y considerada una purga por la judicatura húngara, no tiene una justificación objetiva, en especial cuando Hungría tiene previsto elevar la edad de jubilación hasta los 65 años.

Segundo, porque el Presidente de la nueva Oficina Judicial Nacional concentrará todos los poderes relevantes en la gestión de la judicatura. Por último, porque el presidente del país tendrá ahora poderes para despedir “arbitrariamente” al comisario para la protección de datos.

Tanto Reding como el vicepresidente Olli Rehn, responsable de Asuntos Económicos y encargado del dosier del banco central, tienen listas sus cartas para abrir el procedimiento de infracción, que ahora analizan los servicios legales de la Comisión para tener un caso “robusto”, según dijo Reding, para poder ganar “rápida y claramente”.

Rehn ya mandó ayer un aviso a Hungría al amenazar con congelar los fondos de cohesión. Aunque la razón es la ruptura del límite del déficit del 3% por poco el año que viene, fuentes diplomáticas opinan que la Comisión hubiera sido más benigna en otra situación, como ha sido el caso con Bélgica.

La ofensiva contra Hungría no sólo llega desde las instituciones comunitarias. El secretario general del Consejo de Europa, Thorbjorn Jagland, ha enviado una carta a Budapest, a la que tuvo acceso este diario, recordándole también su obligación de respetar la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho como miembro de la institución. Además, invitó a Orban a que consulte con la Comisión de Venecia las nuevas leyes polémicas y acepte sus recomendaciones

FUENTE:La Razón