El Principado no contratará finalmente a vigilantes para controlar las imágenes que grabarán las cámaras de seguridad instaladas en los juzgados de Langreo. Fuentes de la Consejería de Presidencia, Justicia e Igualdad han asegurado que las cámaras instaladas en las tres dependencias judiciales «ya están funcionando» y que sus grabaciones son recogidas por un ordenador central para que «puedan ser revisadas en caso de que sean necesarias para esclarecer algún hecho». 

Según la previsión inicial, que finalmente no se ha materializado, el vigilante de seguridad tendría un puesto en el vestíbulo de los Juzgados de Primera Instancia e Instrucción números 1 y 2, en la calle Dorado de Sama. Hasta su ordenador llegarían todas las imágenes de los accesos a las diferentes sedes, que controlaría a tiempo real. El Principado ha decidido, sin embargo, prescindir de esa contratación, según destacaron fuentes de la consejería de Presidencia, Justicia e Igualdad. 

El incremento de medidas de seguridad en los juzgados de Langreo fue demandada por los funcionarios con varias concentraciones tras la agresión sufrida por un trabajador el pasado mes de mayo a la salida de las instalaciones de la calle Dorado. El Principado se comprometió en una reunión con la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) a ejecutar las obras requeridas. El sindicato reiteró días atrás la petición a la Consejería de Presidencia, Justicia e Igualdad para acabar de forma «urgente» con la situación de inseguridad existente. Luis Pérez Álvarez, presidente del sector de justicia de CSIF Asturias, señaló que el Gobierno regional se había comprometido en octubre del pasado año a contratar un vigilante de seguridad además de instalar un sistema de altavoces externos, pulsadores antiagresión en las sedes del Juzgado de lo Penal y el de Instrucción número 3 y un nuevo sistema de iluminación. 

Cuatro meses después, señaló Pérez, las obras ejecutadas se centran en la instalación de cámaras en las tres dependencias y nuevas luces fluorescentes, el arreglo una puerta de entrada y la colocación de una mesa para el vigilante que «fue posteriormente retirada pues quedaba ridícula en la entrada». También se pintaron las sedes. «Después de muchos meses la situación sigue igual», señaló el portavoz de CSIF, que el pasado 3 de febrero dirigió un nuevo escrito al Principado de Asturias.

 

FUENTE: www.lne.es