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Una editorial barcelonesa reclama a una avilesina una serie de deudas que se registraron varios años después de su muerte. Una gestora de deudas, en nombre de una editorial de venta a distancia, lleva remitiendo desde el pasado febrero una serie de cartas a los hijos de la fallecida en las que se reclaman cantidades por supuestos contratos firmados en los años 2006 y 2008. No obstante, la persona a la que van dirigidos los escritos murió en 1998, una década antes de poder firmar esos supuestos contratos. Los hijos de la mujer han decidido presentar una denuncia ante la Agencia Española de Protección de Datos. 

Los servicios jurídicos de la Unión de Consumidores de Asturias (UCE) se hicieron ayer eco de las molestias que viene sufriendo desde hace meses esta familia avilesina. «Obvia decir las molestias que errores de este tipo causan a los familiares, en este caso a los hijos de la fallecida. Y es que, además del trastorno de tener que reclamar la anulación de los contratos y la exclusión de los datos personales, tienen que acreditar también el fallecimiento de la reclamada», apuntó Alba María Cuñado Rivas, del servicio jurídico de UCE Asturias. 

Los representantes de los consumidores llevan años reivindicando un mayor control del procedimiento de reclamación de deudas por parte de las gestoras de créditos. «La generalización de este sistema por parte de las operadoras de telefonía y empresas de venta a distancia suele ir aparejado a protocolos de actuación que pasan por alto la acreditación fehaciente del origen de la deuda», recalcan desde la UCE. 

Los servicios jurídicos del colectivo recomiendan a los consumidores que ante situaciones de este tipo exijan a la gestora de créditos, o al despacho de abogados que remite la reclamación, que acredite fehacientemente el título de deuda. En caso de que el afectado no reconozca la deuda que le reclaman deberá emitir una reclamación por escrito a la empresa que ha cedido los datos personales a la gestora de deudas. 

«Si aún así seguimos sin obtener una justificación y persisten los escritos de reclamación, se debe interponer una denuncia a la Agencia Española de Protección de Datos relatando los hechos junto con los escritos de reclamación», aconseja Alba María Cuñado Rivas, del servicio jurídico de la Unión de Consumidores de Asturias.

FUENTE: www.lne.es