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Otra vez se ha quebrado la cadena de custodia y los ladrones han dado un golpe en un depósito oficial de droga. El almacén en el que se guardan las incautaciones de la provincia gaditana ha sufrido un robo que se eleva a unos 290 kilos, la mayoría de cocaína, según confirmó ayer la delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo.
Los autores del robo  contaron con algún tipo de ayuda de los conocedores de los sistemas de seguridad, dado que las cámaras que vigilaban el interior del recinto habían sido movidas y, en el momento de cometerse el delito, durante el pasado fin de semana, no enfocaban al lugar en el que estaban guardadas las sustancias.

Según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto, el sistema de vigilancia se limitaba a las citadas cámaras, dada la cercanía de la comisaría de Policía, ya que desde un tablero de pantallas se podía controlar todo lo que ocurría en dicho almacén. Al haber sido manipuladas las cámaras, instaladas en el interior del depósito, los ladrones no tuvieron problemas para cometer la fechoría, una vez realizado el butrón a través del cual accedieron al depósito, según las citadas fuentes.

La delegada del Gobierno mostró su preocupación por este suceso, el tercero de grandes cantidades de estupefacientes que se produce en Andalucía en los últimos años en dependencias policiales o judiciales.

Crespo anunció que Interior trabaja, en colaboración con el Consejo General del Poder Judicial, para hallar el sistema que permita reducir el volumen de droga que se debe guardar en estos depósitos. Las sustancias incautadas tienen que ser custodiadas hasta que la autoridad judicial no resuelva el asunto. El almacenamiento en grandes cantidades se convierte en un objetivo de las grandes mafias a las que, precisamente, se les ha incautado la droga.

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ya denunció la «poca fiabilidad» del sistema de seguridad del almacén.

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