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Las instalaciones del polígono de Falmuria, en Prendes, ayer.

El polígono industrial de Falmuria, en Prendes, contará con vigilancia antes de final de año. La Federación de Polígonos Industriales de Asturias (APIA), a petición de la asociación de empresarios del polígono, ha iniciado los trámites previos para obtener permiso de la Delegación de Gobierno para la instalación de, al menos, cuatro cámaras de seguridad en las calles del área industrial, donde se concentran diversas empresas de los sectores del metal y agroalimentario.


La puesta en marcha de esta medida responde al creciente aumento de los robos en las instalaciones durante los últimos meses, que ha alarmado a los empresarios. «El polígono no tiene vigilancia actualmente, ya que no es de grandes dimensiones y costear una patrulla de vigilancia sería demasiado caro», explica la directora general de APIA, Marisa Negrete. Tampoco las alarmas que poseen las propias empresas han conseguido frenar la delincuencia en el polígono. «Como solución se ha optado por las cámaras de vigilancia, que, al tener que ser colocadas en el viario público, tienen que ser controladas por la autoridad, y no por privados», detalla Negrete. Así, se ha alcanzado un acuerdo para que sea la Policía Local de Carreño la que tenga acceso a esas grabaciones, «cumpliendo con la legislación vigente y con la ley de protección de datos, como es obligatorio en cualquier filmación de la vía pública».


La Federación de polígonos se encuentra actualmente tramitando los permisos en la Delegación de Gobierno, por lo que la instalación de los equipos se espera «para antes de final de año, quizá en noviembre», según la gerente. Con la colocación de las cámaras esperan disuadir a los ladrones que en los últimos meses han puesto su mirada en el polígono de Falmuria.


«Los hay que buscan dinero, aunque hay poco que encontrar, y otros buscan alguna pieza que puedan revender. Los empresarios ya están un poco hartos», reconoce Negrete, quien espera que con la instalación de las cámaras se ataje el problema. «Creemos que puede tener un efecto disuasorio, primero por la propia presencia de las cámaras y de los carteles de vigilancia, y también por la posterior posibilidad de identificar los delitos por parte de la policía», añade.


Para poner en marcha las cámaras, se ha contado con una importante subvención del IDEPA dentro de la línea de mejoras de los polígonos industriales consolidados del Principado de Asturias que abarca el 90 por ciento del presupuesto de instalación, que asciende a 15.173 euros. Con estos dispositivos de seguridad los empresarios de Falmuria esperan no tener que lamentar más robos.

Fuente: La Nueva España