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Los pósitos piden seguridad en los muelles ante la oleada de robos.


Algunas cofradías ofrecieron a Portos encargarse de instalar cámaras

Siempre se han registrado robos en los muelles pesqueros de la comarca, pero, en los últimos tiempos, la desaparición de embarcaciones, equipos de navegación, combustible y artes de pesca ha ido a más, lo que lleva a las cofradías, de forma unánime, a solicitar a Portos la instalación de medidas de seguridad para paliar esta situación.

De forma inmediata, el ente autonómico tiene prevista la colocación de cámaras en los puertos comerciales de Ribeira y A Pobra, en cumplimiento de una directriz de carácter internacional, y prevé estudiar su implantación en otras áreas pesqueras. Varios pósitos, como los de Portosín o Rianxo, propusieron hace tiempo a Portos encargarse de la instalación de dispositivos de vigilancia, medida que no fue autorizada ateniéndose a la ley de protección.

Desaparición de mejilla

Hace un par de semanas, a cuatro embarcaciones de Rianxo les desaparecieron 145 bolsas de mejilla que tenían sumergidas en unos cestos. El importe del bivalvo sustraído asciende a unos 2.600 euros. En las últimas jornadas, en Cabo de Cruz se esfumaron más de 200 litros de combustible, así como artes de pesca.

Una de las personas que recientemente se vio afectada por la oleada de sustracciones es el patrón mayor de Palmeira, Miguel Franco, a quien le desapareció su embarcación. Afortunadamente pudo recuperarla, aunque sin varios elementos que había en su interior.

No es la primera vez que a Franco y a otros marineros les desaparecen instrumentos pesqueros, como el plóter y una sonda: «Xa non estamos deixando nada a bordo. É tremendo porque están levando todo canto hai». Franco ha reclamado a Portos el vallado del recinto portuario, así como dos cámaras de vigilancia. El pósito ribeirense ha cursado la misma solicitud ante la desaparición de pertrechos y marisco fondeado.

En Porto do Son y Portosín han demandado la sustitución de las barreras por pivotes para impedir el acceso de personas no autorizadas al recinto.

El responsable de la entidad pobrense, Manuel Maneiro, señala: «Estamos cansos de falsas promesas de vixilancia. Cada dous por tres chegan ás embarcacións e desmantélanas, levan motores, depósitos e botiquíns».

Desde diciembre, varias fueron las denuncias interpuestas por las cofradías ante la Guardia Civil o la Policía Nacional, aunque por el momento no hay detenciones.

A los robos hay que sumar los actos de vandalismo que, según los dirigentes, también son bastante frecuentes

FUENTE:La Voz de Galicia