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Los taxis incorporan cámaras para evitar agresiones o amenazas

La Policía continúa la búsqueda de la pareja que el lunes le propinó una paliza a un conductor en la avenida de la Constitución

Los taxistas han optado por incrementar las medidas de seguridad para evitar que se repitan episodios violentos como el del lunes, cuando un conductor fue brutalmente golpeado por una pareja de etnia gitana. Por ello, varios vehículos cuentan ya con cámaras de seguridad que graban todo lo que ocurre en el interior.

«Sirve como medida disuasoria, ya que los coches tienen una pegatina en el exterior y si alguien tiene intención de subirse con alguna mala idea, se lo pensará dos veces», explica Jaime Robledo, presidente de Radio Taxi Villa de Jovellanos. El mecanismo está siendo incorporado alguno de los asociados, al igual que la mampara protectora, que separa al conductor de los pasajeros. Sin embargo, no puede ser utilizada en todos los turismos.
«En esta época de crisis tenemos los gastos muy ajustados y se está apostando por vehículos que no consuman mucho, como los eléctricos, que son incompatibles con las mamparas. Se pone en una balanza la seguridad y los beneficios y con este contexto económico, a veces
preferimos arriesgarnos para poder tener algún beneficio y poder comer», añade el portavoz. Jaime Robledo considera, no obstante, que «Gijón es una ciudad segura y las agresiones y robos suelen ser algo esporádico».

Hemorragia en un oído

El Cuerpo Nacional de Policía continúa la búsqueda de la pareja a la que se le acusa de agredir al conductor en la avenida de la Constitución. Según adelantó EL COMERCIO, comenzaron discutiendo entre ellos cuando los cogió en una parada de la zona centro y en un momento determinado el hombre le gritó a su acompañante: «Como no vengas conmigo le pego al payo».

El taxista recibió numerosos golpes en la cabeza, lo que le provocó una hemorragia por el oído. El afectado consiguió zafarse, pedir ayuda, coger las llaves y salir a la calle. La pareja, de etina gitana, huyó corriendo por Carlos Marx.

En agosto un gijonés fue detenido tras mandar a un taxista al hospital en estado grave. El taxista recogió al joven, que se sentó en el asiento del copiloto y pidió que le llevase hasta la calle de las Cortes de Cádiz. Al llegar al destino, intentó bajarse del vehículo sin abonar la carrera. El conductor le recriminó su actitud. De pronto, comenzó a pegarle puñetazos en la cara y a golpearle violentamente contra el volante.

La víctima pudo en un momento determinado accionar el botón de alarma para alertar a la centralita.

FUENTE:El Comercio Digital (Asturias)