Condenan a una joven a pagar casi 6.000 euros por rayar el coche de una vecina

Además de la multa y los daños, debe abonar a la perjudicada los 1.200 euros que gastó en un sistema de videovigilancia para identificar al autor


Unas cámaras de vigilancia instaladas en los espejos retrovisores de un coche la delataron. El Juzgado de lo Penal número 1 de Vigo ha condenado a una joven a pagar casi 6.000 euros por rayar el Renault Clio de una vecina que tenía su plaza de garaje contigua a la suya. Una de las principales pruebas contra la mujer fue la grabación aportada por la propia propietaria del turismo, quien cansada de los daños de los que era objeto su automóvil decidió contratar a una empresa de seguridad para instalar un equipo de videovigilancia y descubrir al autor de los destrozos. Y no tuvo que esperar demasiado: el sistema grabó a la acusada y desveló el misterio.

Los hechos ocurrieron el 15 de febrero de 2010 en el garaje de un edificio de la calle Anduriña de Vigo. La juez considera a G.R.M. responsable de un delito de daños por el que le impone una multa de 1.800 euros y ordena que indemnice a la dueña del coche con los 2.546 euros en los que se valoraron los daños en el turismo y con otros 1.200 por los "perjuicios" sufridos. Esta última cantidad obedece, dice la sentencia, a la factura que la perjudicada pagó a una empresa de seguridad para instalar el sistema de seguridad.

Este equipo en concreto consistía en la instalación de dos cámaras en los espejos retrovisores del coche y de un sistema de grabación y alimentación en el maletero. Este mecanismo se caracteriza porque dispone de un sensor de movimiento que se activa cuando alguien se acerca a una distancia de veinte centímetros. Las cámaras solo graban los laterales del coche cuando está estacionado. Y al estar instaladas dentro del turismo, que es una propiedad privada, no hay que pedir permiso a la comunidad de vecinos del inmueble.

La defensa pedía la nulidad del proceso alegando que la grabación vulnera el derecho a la intimidad, argumento que fue rechazado por la juez, que recuerda "que la jurisprudencia viene admitiendo la prueba videográfica con eficacia probatoria". En este caso, el vídeo no dejaba lugar a dudas sobre la autoría. En el mismo se ve claramente como la joven raya el lateral izquierdo del vehículo. La fiscal llegó a decir en el juicio que solo le faltaba "saludar a la cámara". Después se observa "como merodea" y se acerca al coche durante "largo rato". La juez considera que aunque la imagen de la chica no es tan clara en el lado derecho, es "evidente" que también es la autora de los daños en esta zona. La magistrada concluye que la "acción fue premeditada".