Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra la política de cookies aquí. Si continuas navegando estás aceptándola.

Son ya casi cinco meses el tiempo que los vecinos de La Drova, en Barx, sufren robos en sus viviendas y ya no pueden más. La situación ha sembrado la alarma y la inquietud entre los residentes, que tienen miedo de que la próxima sea su casa, pero sobre todo están indignados ante la falta de seguridad de la zona. Han llegado a reclamar la instalación de cámaras para evitar los hurtos.

Desde noviembre los ladrones, que suelen ser un grupo de 6 ó 7 personas, han entrado en una media de tres chalés cada fin de semana, lo que supone más de 50 asaltos. Los propietarios están hartos y reclaman más medidas para hacer frente a esta oleada de robos que parece que de momento no tiene una solución a la vista.

A principios de marzo, la directiva de la Nueva Asociación de Vecinos de la Drova y el alcalde de Barx, Miguel Miñana, dieron cuenta de las medidas llevadas a cabo hasta la fecha para evitar los robos, es decir, el incremento de patrullas de la Guardia Civil y la puesta en marcha de un servicio de vigilancia nocturna formado por dos personas a cargo del Ayuntamiento. Gracias a ello, se produjo la detención en enero de un grupo de delincuentes que entraban en las viviendas. Sin embargo, los robos continuaron produciéndose de forma sistemática e incluso con mayor frecuencia «y cada vez con mayor descaro» que antes, según afirmó José Luis Arbona, uno de los miembros de la directiva de la asociación.

Es por ello que los vecinos exigen que se incremente los medios personales y materiales «con la mayor urgencia posible» para garantizar más seguridad ante la falta de efectividad de las medidas tomadas hasta ahora.

En concreto, piden la instalación de cámaras de seguridad en la zona, especialmente en las dos entradas de la urbanización, así como el establecimiento de un cuerpo de policía local en el municipio que complemente las labores de la Guardia Cvil y que se podría conveniar con localidades limítrofes. «La Guardia Civil viene desde Tavernes de la Valldigna y en ocasiones tarda hasta 20 minutos en llegar a La Drova», explicaron los vecinos, quienes además reclaman unos agentes especializados que realicen un seguimiento del grupo de ladrones.

Más alumbrado

Otra de las peticiones vecinales, según manifestaron en un comunicado, es la mejora del alumbrado y la instalación del mismo en aquellas calles de la urbanización en las que todavía no existe, «aunque tenga un carácter provisional», puntualizan.

La indignación y la inquietud de los residentes es tal que la asociación ofrece la posibilidad de colaborar en todas la medidas que se arbitren, estableciendo, si fuera necesario, patrullas ciudadanas de vigilancia con labores informativas y de apoyo a las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado.

Desde la asociación aconsejan a los vecinos que extremen el celo ante vehículos o personas extrañas, que informen al Ayuntamiento y Guardia Civil ante actitudes sospechosas y que tomen medidas de precaución y autoprotección dentro de sus posibilidades.

Los asaltos a las casas de la urbanización se producen siempre durante los fines de semana y de noche, entre la 1 y las 6 de la madrugada y, por lo general, cuando no hay gente dentro.

Si bien ha habido ocasiones en que sí que se han encontrado con los propietarios dentro de la casa. En estos casos, lo que ha ocurrido es que cuando los ladrones encendían las luces y se percataban de que los dueños estaban allí, salían corriendo.

Los delincuentes encuentran el momento en que la patrulla de la Guardia Civil o los trabajadores del Ayuntamiento están por otra zona o distraídos para entrar en los chalés saltando vallas y forzando puertas y ventanas. También ha habido ocasiones en que los delincuentes han dado con la llave, que los propietarios tenían escondida en la entrada de su casa. Muchos fines de semana ha sido hasta cuatro las viviendas afectadas.

Se suelen llevar electrodomésticos que puedan transportar fácilmente como televisores, microondas o DVDs y, en general, no suelen causar grandes destrozos, exceptuando los daños que puedan producir al forzar puertas, rejas y ventanas. Los vecinos han denunciado los robos en todas las ocasiones y están a la espera de obtener alguna respuesta por parte del Ayuntamiento de Barx.

FUENTE: www.lasprovincias.es