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Ahora que declina la legislatura y este tipo de propuestas son casi imposibles de llevar a la práctica, el presidente del Congreso, José Bono, explicaba ayer que está dispuesto a reformar el privilegiado sistema de pensiones del que disfrutan los parlamentarios. «Si mañana alguien me propone el cambio, yo no me opondría, porque me lo encontré ahí», señaló el socialista. 

Asimismo, el manchego defendió la reforma del sistema general de la Seguridad Social recordando la necesidad de que las pensiones se garanticen a todos los ciudadanos en el futuro. Por ello, subrayó la importancia de conseguir que sea un sistema «más justo» y, para ello, se mostró partidario de un ajuste en el cálculo de la prestación que, sin eufemismos, supondrá una sustancial rebaja para las clases más desfavorecidas.

Ya sin las obligaciones que implica estar en el poder, la diputada de UPyD, Rosa Díez, anunció que ha enviado una carta a Bono y a su homólogo del Senado, Javier Rojo, quejándose de que las Cortes aún no le han contestado a la propuesta que planteó en abril para suprimir el sistema de complemento de pensión que las Cámaras facilitan a los parlamentarios con siete años de mandato para que cobren el máximo permitido, y establecer la igualdad de los legisladores con el resto de ciudadanos españoles en relación a sus prestaciones que les corresponde percibir por el desempleo y la Seguridad Social.

 

FUENTE: www.eladelantado.com