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Miles de personas han pasado por Santa María desde que bajó la patrona a la ciudad el pasado miércoles, día 27 de abril. Miles de personas que cada día observan entusiasmados el color del manto de la Virgen con bordados de oro y plata, la corona o las decenas de flores que decoran la iglesia. Todo un patrimonio cultural que tiene un valor incalculable, o al menos así lo define el mayordomo de la cofradía de la Montaña, Joaquín Floriano.

Precisamente por eso, ese patrimonio es custodiado cada día por cámaras de seguridad que vigilan a la patrona desde todos los puntos de la concatedral. "La cofradía pone cámaras de seguridad para saber quién pasa por el lado de la Virgen en cada momento. Controlan cada movimiento de los fieles que se acercan a Santa María", explicó el mayordomo de la hermandad.

Por la noche, la patrona duerme en la concatedral vestida y preparada con los nuevos atuendos que le colocan las camareras de la cofradía y con los que recibirá a los cacereños al día siguiente. Un guarda de seguridad privado la acompaña durante la madrugada en el interior de la concatedral para controlar que no ocurra ningún incidente. Todo este protocolo de seguridad se complementa con la labor de la policía local que vigila el entorno durante la mañana y la tarde. Y la policía nacional, que patrulla cada noche, varias veces, la ciudad monumental durante el novenario.

FUENTE: www.elperiodicoextremadura.com