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Hoy en día es posible adquirir cámaras de vigilancia y establecer un circuito cerrado de televisión para custodiar nuestro hogar las 24 horas del día. No hace falta tener una sala con 20 monitores para lograrlo, la tecnología nos permite ver lo que las cámaras de vigilancia registran tan sólo con ingresar a Internet. No obstante, algunas cámaras de vigilancia en el hogar están conectadas también a centrales de vigilancia, que pueden alertar a las autoridades y hacer que éstas respondan ante cualquier emergencia.

Este sistema de seguridad permite a los usuarios ver que sucede en sus residencias, sin importar que tan lejos estén de éstas. Además, permite estar seguro de sí en realidad personal extraño ha ingresado a sus viviendas, evitando así falsas alarmas. Las falsas alarmas son muy comunes en otros métodos de vigilancia inferiores, que pueden ser activados involuntariamente por  miembros de la familia o hasta por mascotas.

Las cámaras de vigilancia son una buena estrategia para disuadir a posibles intrusos. Estos, sólo con verlas pueden desistir de la idea de irrumpir en un sitio determinado. Además, algunas de estas cámaras cuentan con dispositivos adicionales que permiten hablarle a posibles intrusos e intentar convencerlos de que desistan de sus planes.

Las cámaras de vigilancia no sólo permiten evitar actividades delictivas, también permiten a los padres de familia vigilar de cerca a sus hijos y asegurarse de que cumplan con sus horarios de ingreso y salida, además de sus obligaciones estudiantiles. Además de esto, estas cámaras permiten a los usuarios monitorear al personal que labora en sus casas y así generar una sensación completa de seguridad en el hogar.

 

FUENTE: www.pysnnoticias.com