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El municipio gerundense de Salt, escenario el pasado mes de episodios de quema de contenedores y vehículos en sus calles y foco habitual de conflictos relacionados con la inmigración, instalará próximamente 22 cámaras de vídeo en la vía pública para mejorar la seguridad ciudadana.

La alcaldesa, Iolanda Pineda, ha presentado hoy el proyecto y ha manifestado abiertamente que si en enero hubiesen estado esas cámaras de videovigilancia se podría saber quién quemó los contenedores y los coches y quiénes participaron en los episodios de violencia que se desencadenaron tras la muerte de un joven que cayó de un edificio cuando huía de la policía.

El ayuntamiento prevé que en dos o tres meses estén instaladas las primeras siete cámaras y que el resto se vayan colocando paulatinamente, en una primera fase hasta las 22 previstas inicialmente y más tarde se ampliarán a 44.

El gobierno municipal de Salt instaló nueve cámaras de seguridad a principios de este mandato en cuatro puntos de la localidad -Parque de la Monar, Aparcamiento de la Zona Deportiva, Edificio Coma Cross y Mercado Municipal-, pero sólo los dos primeros casos son en la calle y el resto son instalaciones del consistorio.

Ahora, Iolanda Pineda ha anunciado que se colocarán otras 22 cámaras en las calles de la ciudad como primera parte de un proyecto que ampliará a 44 el número total.

Se trata de contar con cámaras "en casi todos" los puntos del municipio, según Pineda, quien ha explicado que el proceso para contar con estos equipamientos "no es sencillo", por exigir la redacción de un plan y el visto bueno de la Comisión de Videovigilancia de Cataluña.


En una primera fase, se instalarán 22 dispositivos, que se colocarán en las zonas donde se cometen más actos de falta de civismo, porque actualmente no es posible gestionar más, según Pineda.

La alcaldesa de Salt ha calificado el de hoy como "un gran día" y ha asegurado que las cámaras con las que el municipio contaba hasta ahora habían obtenido "un buen efecto disuasorio".

"Las cámaras de videovigilancia tienen un claro efecto disuasorio en las personas con intención de cometer delitos, porque están anunciadas, así que quien quiera cometer un delito, haya visto que hay cámaras y continúe con su intención será identificado", ha señalado Iolanda Pineda.

Para Pineda, se trata de "un mensaje a los incívicos" y ha insistido en que no se trata de una mera medida de seguridad ciudadana, sino que está destinada a luchar contra los "desordenes públicos" para permitir la identificación de sus autores, en clara referencia a los sucesos del mes pasado.

"Además, nos permitirán ganar tranquilidad en las calles y encontrar cierta mejora en la percepción ciudadana de la inseguridad y el incivismo", ha indicado la alcaldesa.

La primera fase de instalación de las videocámaras se encuentra ya en proceso de licitación, con cinco empresas invitadas a presentar sus ofertas en el plazo de cinco días.

Según Iolanda Pineda, el objetivo es que, "en dos o tres meses", las siete primeras cámaras estén instaladas y ha subrayado que todo el coste lo asume el Ayuntamiento de Salt.

Los dispositivos cuentan con visión nocturna y suficiente resolución como para identificar a una persona a unos doce metros de distancia.

Salt, según ha explicado Iolanda Pineda, sigue así el ejemplo de otras poblaciones como Vic (Barcelona), que cuentan con entre 20 y 25 cámaras en funcionamiento.

 

FUENTE: www.abc.es