Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra la política de cookies aquí. Si continuas navegando estás aceptándola.

Coinciden con la Federación de la Pequeña Empresa en que se evitarían muchos robos, así como en el incremento de actos delictivos en los últimos meses. No creen que los ciudadanos estén en contra.

La Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Gibraltar volvió a solicitar la semana pasada la instalación de un circuito cerrado de cámaras de seguridad en las zonas más comerciales para proteger a los establecimientos debido al aumento de actos delictivos que asegura se ha producido en el Peñón durante los últimos seis meses.

Esta federación que encabeza Stuart Rodríguez como presidente y que achaca el aumento de los robos y atracos en Gibraltar a la crisis económica, considera que la instalación de estas cámaras podría evitar este tipo de delitos.

Además, entiende que con el dinero que se ahorraría en vigilancia policial, este sistema de seguridad no sólo se autofinanciaría sino que actuaría como un elemento disuasorio ante nuevos atracos.

Europa Sur estuvo esta semana en el epicentro comercial de Gibraltar, la calle Real, que ofrecía un magnífico aspecto por la gran afluencia de público ultimando sus compras navideñas. La primera valoración que se extrae del pequeño sondeo realizado entre responsables de establecimientos es que la instalación de estas cámaras sería vista con muy buenos ojos.

Es el caso de Arun Mahbubani, propietario de una joyería y relojería situada en un lugar privilegiado de la céntrica vía. Aunque Mahbubani reconoció que no tenía conocimiento de esta propuesta de la Federación de Pequeñas Empresas a pesar de que no es la primera vez que la pone sobre la mesa, al ser informado por este diario del contenido de la misma se mostró partidario de las cámaras sin dudarlo un segundo. "Estaría completamente de acuerdo con su instalación. Me parece muy buena idea, ya que se producen robos todos los años y la cosa ha empeorado en 2010. Además, no creo que a la gente de la calle le molestase, ya que también es por su seguridad", puntualizó.

Agustín Fernández es el responsable de una tienda de gafas. Admite que 2010 ha sido un año "más difícil" para los comerciantes no sólo por la crisis económica, sino también porque han aumentado los actos delictivos. "En ningún caso vería mal la instalación de cámaras", apuntó Fernández, quien tampoco cree que la gente estuviera en desacuerdo.

Raquel Guzmán es empleada de un establecimiento grande y colorista que serigrafía camisetas y vende todo tipo de artículos turísticos relacionados con el Peñón. Guzmán sí conocía la propuesta de la federación de empresarios, con la que está de acuerdo. 

De hecho, la tienda en la que trabaja ha sufrido dos robos en lo que va de año, así como varios intentos infructuosos. "Sabemos quiénes son. Son siempre los mismos, un grupo de tres o cuatro personas", manifiesta la empleada, que a diferencia de los anteriores considera que la instalación de cámaras no despertaría demasiadas simpatías en los ciudadanos. "A la gente no le gusta demasiado sentirse observada por nadie", reseña.

Priya Mohinani trabaja en otra de las muchas joyerías que hay en la calle Real de Gibraltar, un establecimiento que tiene cámaras en el interior para disuadir de las malas tentaciones. Asevera que la instalación de un circuito de cámaras en la calle "estaría bien pues incrementaría la seguridad", así como que desde este verano han aumentado los delitos. En cuanto a la reacción de la gente, entiende que no habría problemas.

María Dolores Martínez trabaja en otra joyería. Respondió a preguntas de este diario que es partidaria de las cámaras. "Me gusta la idea. Dentro de nuestra tienda pronto tendremos cámaras, así que no estaría nada mal que también las hubiese fuera", dice.

A diferencia de otros encuestados, María Dolores no ha notado un incremento de los robos y atracos "excepto episodios puntuales" y de hecho considera que Gibraltar es "un sitio muy seguro", pero apuesta por las cámaras. "Hace poco vino una agente de la Policía para preguntarme si había visto algo relacionado con una agresión a una persona. Evidentemente, yo estoy aquí dentro y no puedo controlar lo que ocurre fuera. Sin embargo, la instalación de cámaras en la calle permitiría controlar todo eso mucho más. Creo que mucha gente se lo pensaría antes de cometer algún tipo de delito", expone. Por último, entiende que una medida así no debe ser un problema para las personas que pasean por la calle. "Más bien, todo lo contrario, ya que algo así repercutiría positivamente en su propia seguridad", concluye.

 

FUENTE: www.europasur.es