¿Hasta cuando la Cañada Real va a seguir siendo un supermercado de la droga en Madrid? ¿Hasta cuándo Valdemingómez va a ser sinónimo de fortalezas, de clanes, de yonkies? El Clan de los Gordos es como una hidra a la que le cortas una cabeza y le salen tres. No es la primera vez que nos toca contar esta operación policial de película antivicio en la que tenemos sistemas de videovigilancia, puertas blindadas, compartimentos estancos para filtrar clientes y hasta un búnker. Pero lo que más llama la atención es una lista. Una lista de precios hecha a boli que además de ser una auténtica chapuza garabateada supone la demostración del ambiente en el que nos movemos. 

Un gramo, 50 euros. Dos gramos, 100. Tres, 150. Y así hasta 17 gramos a 850 euros que es la última línea. Al margen del escasísimo conocimiento comercial, ya que no tiene ni un mísero descuento por volumen de compra, supone la mejor prueba de que todavía nos queda mucho por desarticular. Bien está lo que bien acaba. Y mejor estaría que todas las administraciones se pusieran de acuerdo en buscar una solución para La Cañada. Mientras tanto los clanes de la droga siguen funcionando. Y ellos no entienden de rebajas.


FUENTE: www.larazon.es