FRAY JUNIPERO SERRA - FUNDADOR DE CALIFORNIA.
Fray Junípero Serra es considerado como el padre fundador de California.
Junípero Serra Ferrer (Petra, Mallorca; 24 de noviembre de 1713-Monterrey, Alta California; 28 de agosto de 1784) fue un fraile franciscano español. Doctor en filosofía y teología, se trasladó a América, donde fundó nueve misiones españolas en la Alta California, y presidió otras quince.
Fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 28 de septiembre de 1988.
Biografia.
Nació el 24 de noviembre de 1713 en Petra (Mallorca), ciudad de canteros y labradores, del matrimonio formado por Antonio Serra y Margarita Ferrer.4 Su nombre de bautismo era Miguel José.5 6
Sus padres eran analfabetos,7 pero ingresaron a su hijo en la escuela del convento franciscano de San Bernardino en Petra y de ahí partió a ampliar estudios en el Convento de San Francisco de Palma de Mallorca. A los 16 años se hace fraile y cambia su nombre por el de Junípero. Su interés por la filosofía se vio alimentado por Ramón Llull. Se dedicará a la docencia de filosofía de 1740 a 1743 en el Convento de San Francisco,7 y luego ocupará la cátedra de Teología Escotista en la Universidad Luliana de Palma.4

Apostolado
Junto a su amigo, el padre Francisco Palou, embarcó el 13 de abril de 1749 rumbo a Málaga y después a Cádiz, sin embargo las demoras logísticas y burocráticas les hicieron esperar 8 meses antes del viaje.4
En 1749, junto con veinte misioneros franciscanos partió hacia el Virreinato de la Nueva España, nombre colonial de México. Hicieron escala en Puerto Rico, donde aprovecharon para predicar entre los nativos. En la travesía el barco estuvo a punto de naufragar,4 pero llegaron finalmente al puerto de Veracruz el 7 de diciembre de 1749.
Mientras sus acompañantes siguieron su camino hacia la ciudad de México en caurrajes, fray Junípero y un religioso andaluz decidieron hacer el camino a pie a Ciudad de México, con un recorrido de 500 kilómetros. A raíz de ese viaje contrajo una dolencia en una pierna que le acompañó el resto de sus días.4
Impulsó su labor misionaria desde el Colegio de Misioneros de San Fernando de la capital de México. En seis meses recibió la aprobación del virrey para iniciar su misión en Sierra Gorda, un territorio montañoso donde ya habían fracasado algunos franciscanos. Si bien todas las misiones asociaban al fomento del cristianismo, en el caso de Serra las actuaciones materiales de subsistencia, como la ganadería y la agricultura, eran también un vínculo imprescindible de los hombres con Dios.4 En las misiones, Serra también educó a los indios en diversas áreas del saber y levantó iglesias.4
El primer destino de fray Junípero fue Santiago Xalpan (hoy Jalpan de Serra) en la Sierra Gorda de Querétaro, donde permaneció nueve años dedicado a convertir a los indígenas pames de la zona, al tiempo que les enseñaba los rudimentos de la agricultura, de la ganadería de tiro y de labor, así como a hilar y tejer.
El siguiente destino de fray Junípero debería haber sido el inhóspito territorio apache, en el río San Sabá, afluente del Colorado, en Texas. Sin embargo, la muerte del virrey detuvo la salida del grupo misionero hacia aquellas tierras, por lo que el fraile tuvo que esperar en la ciudad de México por espacio de varios años antes de recibir su siguiente destino misional. Desde el colegio misional de San Fernando atendía diversas misiones de Nueva España, hacía de maestro de novicios y tenía un cargo de comisario de la Inquisición.4
En California
En 1767, Carlos III decretó, mediante la Pragmática Sanción de 1767, la expulsión de los miembros jesuitas de todos los dominios de la corona, lo que incluía al Virreinato de Nueva España. Esta expulsión se debió a la sospecha de que esta orden religiosa intentaba interferir en asuntos de Estado.
Los jesuitas, que atendían la población indígena y europea de las Californias, fueron sustituidos por 16 misioneros de la orden de los franciscanos encabezados por fray Junípero. La comitiva salió de la ciudad de México el 14 de julio de 1767 y embarcó por el puerto de San Blas rumbo a la península de Baja California. Tras una corta travesía arribaron a Loreto, sede de la Misión de Nuestra Señora de Loreto, que es considerada la madre de las misiones de la Alta y Baja California.
Una vez que llegó la comitiva a la península, determinaron seguir explorando la Alta California para llevar la "luz del Evangelio" a la población indígena que, al contrario de la población de México, no conocían la agricultura, salvo en algunas zonas del desierto; su alimentación se limitaba a la recolección de frutas y raíces silvestres, bellotas, la cacería de venados, alces y conejos, y la pesca. No acostumbraban usar la vestimenta y para protegerse del frío cubrían sus cuerpos con pieles de venado, plumas, capas de piel de nutria y barro.
California había sido un territorio explorado y cartografiado en el 1542 por Juan Rodríguez Cabrillo, que, partiendo desde el puerto de Colima, recorrió la península de la Baja California en dirección Norte encontrando la bahía de San Diego, para, a continuación, dirigirse a la zona de Los Ángeles y Santa Mónica. Aunque España había tomado posición de la costa del Pacífico, que era parte del Imperio, las posiciones francesas de la Luisiana y las colonias inglesas en América podían suponer una amenaza para la hegemonía española. En el extremo norte la expedición rusa de Vitus Bering descubre en 1741 un paso entre el país eslavo y Alaska, zona que resultó rentable por el comercio de pieles. Era fundamental para España, entonces, ir intensificando la colonización hacia el norte.
El Visitador General José de Gálvez promovió la ocupación de la Alta California. Entre el 31 de octubre de 1768 y el 10 de enero de 1769, Gálvez y Junípero Serra sopesaron minuciosamente todos los aspectos de cuatro expediciones que serían proyectadas.3 Las tres primeras tendrían lugar a comienzos de 1769. La cuarta tendría lugar por tierra. Estaría comandada por el Gaspar de Portolá y llevaría a Junípero como capellán y diarista.3 La caminata se inició el 28 de marzo de 17693 con una comitiva con ganado vacuno, porcino y equino. Al llegar a la bahía de San Diego encontraron a los buques San Carlos y San Antonio fondeados, que habían llegado antes que ellos. Fundaría allí la Misión de San Diego de Alcalá el 16 de julio de 1769.
El 3 de julio se erigió la Misión de San Carlos de Borromeo. En julio de 1771 se establecía la Misión de San Antonio de Padua y en agosto la de San Gabriel, que se encuentra en la actual área metropolitana de Los Ángeles. El 1 de septiembre de 1772 fundaba la misión de San Luis Obispo de Tolosa.
En agosto de 1770 Pedro Fages suplantó a Portolá en la comandancia de los asentamientos californianos. Serra consideró que la orden sufría por parte de Fages una opresión creciente y, como el Comandante controlaba el correo, decidió ir él mismo a ciudad de México a hablar con el virrey.3 Sufrió fatigas que le dejaron postrado en Guadalajara y Querétaro pero finalmente en 1773 llega al Colegio de San Fernando. Redactará un informe para el virrey Bucareli. Este texto será la Representación sobre la conquista temporal y espiritual de la Alta California, conocido también como Representación de 1773, y ha sido calificado como una Carta de Derechos de los indios.8 Pedía que la responsabilidad sobre el gobierno de esos indios bautizados recayera en los misioneros. Pedirá la destitución de Pedro Fages como gobernador y su reemplazo por el sargento José Francisco Ortega, aunque a causa del bajo rango de Francisco no se optará por él, Pedro Fages fue sustituido por Fernando Rivera y Moncada, que no llegará hasta 1774, y Francisco Ortega será ascendido a teniente y nombrado comandante del presidio de San Diego de 1773 a 1781.9
Salió de ciudad de México en septiembre de 1773 y tomó la fragata Santiago hacia San Diego, llegando el 13 de marzo de 1774. El 22 llegó a la misión de San Gabriel el capitán Juan Bautista de Anza con una partida, inaugurando así una ruta terrestre entre Sonora y California, que había sido recomendada por Serra al Virrey.
Luego de visitar San Gabriel, San Luis y San Antonio, Junípero entraba en su residencia del Carmelo a primeros de mayo de 1774. Fernando de Rivera y Moncada, nombrado recientemente Comandante, se presentó en Monterey el 23 del citado mes. El 4 de noviembre de 1775 los indios asaltarían la misión de San Diego y la destruirían, matando a algunos, como a Fray Luis Jaime.10
Todas las misiones que los españoles iban fundando estaban unidas por una ruta conocida como Camino Real.3 Su amigo Palou, junto con Pedro Cambón, fundaron en 1776 la Misión de San Francisco de Asís. En 1777 Fray Junípero visitaría la Misión de San Francisco y la de Santa Clara de Asís, fundada en enero de ese año. Fray Junípero también estaría vinculado a fundación de la Misión de San Juan Capistrano en 1776 y atendió también a la fundación de la Misión de San Buenaventura en 1782, esta última situada en la localidad californiana de Ventura.
Junípero Serra y sus colaboradores siguieron la línea de acción establecida durante su estancia en la Sierra Gorda de Querétaro. Cuando llegaban a un lugar conveniente, levantaban una capilla, unas cabañas para residencia de los frailes y un pequeño fuerte protector contra posibles ataques. Acogían a los indígenas que se aproximaban movidos por la curiosidad y, una vez ganada su confianza, les invitaban a establecerse en las proximidades de la misión.
Allí, al mismo tiempo que catequizaban a los indígenas, los misioneros les enseñaban nociones de agricultura, ganadería y albañilería, les proporcionaban semillas y animales y les asesoraban en el trabajo de la tierra. Algunos de ellos aprendieron también las técnicas de la carpintería, la albañilería o la herrería, como puede verse en las ruinas de una forja catalana que todavía existen en la Misión de San Juan Capistrano. Las mujeres recibían adiestramiento en las labores de cocina, costura y confección de tejidos. El cambio de vida afectó asimismo a la cultura y religión indígenas dando lugar a un sincretismo que perdura hasta nuestros días.
Falleció en la Misión de San Carlos Borromeo (Monterrey, California), el 28 de agosto de 1784. Sus restos descansan en la Basílica de la Misión de San Carlos Borromeo, misión que él mismo fundó.
El mallorquin Fray Junípero Serra canonizado por el papa Francisco en su visita a Estados Unidos
La Basílica Nacional de la Inmaculada Concepción de Washington D.C., el templo católico más grande de Estados Unidos, acoge hoy la canonización de Fray Junípero Serra, quien se convertirá hoy en el segundo santo balear después de Santa Catalina Thomàs. La ceremonia correrá a cargo del Papa Francisco, principal responsable de una canonización que no en vano fue decisión personal suya; el criterio del Sumo Pontífice fue determinante para prescindir del segundo milagro que habría requerido el paso de beato a santo de Fray Juníper. Sus motivos, argumentados a principios de año: canonizar a aquellos «que hicieron una gran labor de evangelización y que recogen el espíritu de la Evangelii Gaudium». Ni siquiera el hecho de que el escenario elegido sea el templo católico más grande de EEUU y esté entre los diez más grandes del mundo ha supuesto una garantía para dar respuesta al alud de fieles que se espera. «Hemos tenido que extender la iglesia porque estamos experimentando un deseo abrumador de la gente de estar cerca de él», explicó en rueda de prensa el cardenal Donald Wuert, arzobispo de Washington. Se prevé la asistencia de 25.000 personas en total, de las cuales 15.000 presenciarán la misa desde un asiento y el resto lo hará de pie, en lo que fue definido como «un santuario al aire libre». Muchos de esos asientos serán ocupados por hispanoparlantes, destacó Wuert, muchos de ellos procedentes de California, epicentro de la labor misionera de Juníper. El Papa oficiará la eucaristía desde el pórtico este de la basílica, en un altar erigido para la ocasión. Entre los asistentes se cuentan los cerca de 60 integrantes de la expedición mallorquina, encabezada por el obispo de Mallorca, Javier Salinas y el alcalde de Petra, Salvador Femenias, a la que por la tarde se unió el único representante institucional enviado por el Govern, el director general de Coordinación, Josep Claverol. También estará presente el presidente del Consell de Mallorca, Miquel Ensenyat. Mientras, a unos 7.000 kilómetros de distancia, la parroquia de Petra se prepara para seguir la ceremonia a través de una pantalla de televisión a disposición de todos los fieles del municipio que deseen asistir a la canonización del petrer más ilustre de la historia. Los actos de celebración de este hito continuarán el próximo domingo con una misa de acción de gracias a cargo del obispo, a lo que seguirá un desfile y una ofrenda floral a la estatua de Juníper, ya santo.
Con motivo de la canonización de fray Junípero Serra por el papa Francisco en su visita a Estados Unidos, la archidiócesis de Los Ángeles instalará una capilla y una exposición de arte en honor del misionero español.
La nueva capilla que honra al fundador de las primeras misiones evangélicas de California en el siglo XVIII y quien será el primer santo hispano de Estados Unidos incluirá dos reliquias de fray Junípero.
Junípero Serra Ferrer Nació el 24 de noviembre de 1713 en Petra (Mallorca), ciudad de canteros y labradores, del matrimonio formado por Antonio Serra y Margarita Ferrer. Su nombre de bautismo era Miguel José. Sus padres eran analfabetos, pero ingresaron a su hijo en la escuela del convento franciscano de San Bernardino en Petra y de ahí partió a ampliar estudios en el Convento de San Francisco de Palma de Mallorca. A los 16 años se hace fraile y cambia su nombre por el de Junípero.
Se dedicará a la docencia de filosofía de 1740 a 1743 en el Convento de San Francisco, y luego ocupará la cátedra de Teología Escotista en la Universidad Luliana de Palma.
En 1749, junto con veinte misioneros franciscanos partió hacia el Virreinato de la Nueva España, nombre colonial de México. Impulsó su labor misionaria desde el Colegio de Misioneros de San Fernando de la capital de México desde donde atendía diversas misiones de Nueva España, hacía de maestro de novicios y tenía un cargo de comisario de la Inquisición.
En 1767, Carlos III decretó, mediante la Pragmática Sanción de 1767, la expulsión de los miembros jesuitas de todos los dominios de la corona, lo que incluía al Virreinato de Nueva España. Los jesuitas, que atendían la población indígena y europea de las Californias, fueron sustituidos por 16 misioneros de la orden de los franciscanos encabezados por fray Junípero. Todas las misiones que los españoles iban fundando estaban unidas por una ruta conocida como Camino Real. Junípero Serra y sus colaboradores llegaban a un lugar conveniente, levantaban una capilla, unas cabañas para residencia de los frailes y un pequeño fuerte protector contra posibles ataques. Acogían a los indígenas que se aproximaban movidos por la curiosidad y, una vez ganada su confianza, les invitaban a establecerse en las proximidades de la misión, al mismo tiempo que catequizaban a los indígenas, los misioneros les enseñaban nociones de agricultura, ganadería y albañilería, les proporcionaban semillas y animales y les asesoraban en el trabajo de la tierra. Algunos de ellos aprendieron también las técnicas de la carpintería, la albañilería o la herrería, como puede verse en las ruinas de una forja catalana que todavía existen en la Misión de San Juan Capistrano. Las mujeres recibían adiestramiento en las labores de cocina, costura y confección de tejidos. El cambio de vida afectó asimismo a la cultura y religión indígenas dando lugar a un sincretismo que perdura hasta nuestros días.
En 1769, la Corona de España decidió colonizar la Alta California (hoy Estado de California en los EE.UU.). Serra fue nombrado presidente; supervisó la fundación de las nueve misiones: San Diego (1769), San Carlos Borromeo (1770), San Antonio de Padua (1771), San Gabriel Arcángel (1771), San Luis Obispo (1772), San Francisco de Asís (1776), San Juan de Capistrano (1776). Santa Clara de Asís (1777) y San Buenaventura (1782). A la muerte de fray Junípero quedaban establecidos nueve pueblos-misión, que acogían a unos 5.800 nativos, muchos de ellos bautizados. A ésos les siguieron en los dos años siguientes otros doce. De ellos surgirían con el paso del tiempo ciudades tan importantes como las actuales de Los Angeles, San Diego, San Francisco, Sacramento...
Falleció en la Misión de San Carlos Borromeo (Monterrey, California), el 28 de agosto de 1784. Sus restos descansan en la Basílica de la Misión de San Carlos Borromeo, misión que él mismo fundó.
Es el único español que tiene una estatua en Salón Nacional de las Estatuas situado en el Capitolio, donde reside el poder legislativo de los Estados Unidos, y lugar donde están representados los personajes más ilustres de esa nación. Cada Estado federado del país únicamente tiene derecho a proponer dos nombres de personajes ilustres a quienes se les inmortalizará con un monumento. La estatua de fray Junípero está en el pasillo principal y fue propuesta por el estado de California. La casa de Petra de Fray Junípero es hoy un museo dedicado a su figura. Existen, además, asociaciones encargadas de honrar su figura, como la Asociación de Amigos de Fray Junípero Serra, fundada en 1955, o la Fundación Junípero Serra, creada en 2002.
El papa Juan Pablo II lo beatificó el 25 de septiembre de 1988. Su canonización halla oposición por sectores nativos de Norteamérica, quienes aducen que, como agente del coloniaje, contribuyó con la perturbación de la cultura india y explotó a los indígenas en un sistema de misiones donde se practicaba el castigo corporal. Los historiadores no se ponen de todo de acuerdo sobre su figura. Sus defensores arguyen que, además de introducir la agricultura en el estado y alfabetizar a los nativos, denunció a los soldados que violaban a las mujeres indias y mataban a los hombres que se oponían, y medió para prevenir los abusos más crueles. Pero también está documentado que con su visión paternalista de los indios apoyaba los latigazos como forma de castigo por indisciplina o por fugarse de las misiones, donde eran confinados para trabajar y ser evangelizados.