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El comercio Compro Oro Italia situado en la calle Princesa, en el barrio del Carmen, sufrió en la madrugada de ayer un robo perpetrado por unos butroneros, que irrumpieron en el local abriendo un agujero en un contador del agua que hay en un portal de viviendas justo al lado de un local vacío. En este bajo hicieron otro butrón que les sirvió para acceder al establecimiento en el que robaron.

El suceso se registró sobre las 3 de la madrugada. La identidad de los ladrones se desconoce, ya que utilizaron sombrillas de la playa para tapar las dos cámaras de vigilancia que tiene la tienda, una situada en la entrada y otra en el almacén. Las primeras investigaciones apuntan a que son de origen suramericano y que fueron más de tres, gracias a la grabación de las cámaras, de las que han podido rescatar el sonido. Aunque no consiguieron abrir la caja fuerte, sí que desvalijaron parte del comercio, en concreto el mostrador y la trastienda, lugares de los que se llevaron algunas joyas y revolvieron unos sobres en busca de dinero. La mayoría de las joyas robadas eran de clientes que las habían dejado en el comercio para que las reparasen.

«Nos han quitado una sortija a la que le faltaba un brillante, una caja de un reloj Rolex y alguna que otra joya de algún cliente», comentó uno de los dueños. Las pérdidas del robo se cifran en unos 6.000 euros ,aproximadamente, según informó uno de los propietarios del comercio. Aunque la Policía sigue investigando las causas del robo, saben que los ladrones utilizaron guantes para apoderarse de las joyas. Sin embargo, en el antiguo estanco contiguo a Oro Italia sí que se encontraron huellas dactilares, que la Policía hoy continuará analizando.

El comercio dispone de una alarma de seguridad, que no saltó cuando se produjo el robo. Un ténico de la empresa que realizó en su día la instalación investiga las causas, aunque todo apunta a que los ladrones llevaban inhibidores de frecuencia que neutralizaron el sonido e hicieron que la alarma no saltase.

El comercio, que abrió sus puertas en el barrio del Carmen hace quince años, aproximadamente, es la primera vez que se ve afectado por un robo, aunque uno de los dos dueños del local, comentó a 'La Verdad' que «ya era raro que no nos hubiese tocado y ya nos tocaba».

A pesar del robo, pocas horas después de lo ocurrido, los comerciantes emprendían su jornada laboral como si nada hubiera ocurrido, simplemente con un agujero en la pared que rompía la estética del local y a la espera de que los albañiles llegasen para arreglar los destrozos ocasionados.

FUENTE: www.laverdad.es