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Los 'walkie talkie' tenían supuestamente la antena rota y batería con poca autonomía, por lo que la comunicación con el cuerpo de guardia estaba limitada en la base General Menacho en la madrugada del 27 al 28 del pasado febrero, cuando se produjo el sonado robo de 20 fusiles de asalto HK G36 y diez pistolas Llama M-82.

Pero ese no fue el único fallo en todo el sistema de seguridad aquella noche, según está recogido en un informe militar realizado para evaluar la situación que, al parecer, ha llegado a manos del Partido Popular. La oposición aprovechó la sesión de control del Gobierno en el pleno del Congreso, celebrada ayer, para echarle en cara a la ministra de Defensa que haya achacado el robo a un error humano cuando, según defiende dicho informe, habrían fallado muchos de los dispositivos de seguridad durante el asalto.

La portavoz de Defensa del PP, Beatriz Rodríguez-Salmones, calificó de injustas las sanciones impuestas a los cuatro militares que estaban de guardia en la noche que se produjeron los hechos y le pidió a Carme Chacón todos los informes internos.

En el que ha tenido la oportunidad de leer el Partido Popular se refiere entre otros aspectos que la alambrada y los postes que delimitan el perímetro exterior de la base están en general en mal estado. También que la alarma de la puerta de acceso principal al campo de maniobras no funcionó. Por otra parte, la barrera de acceso de la puerta principal no estaba operativa y uno de los cuatro tornos de esa misma entrada estaba -asegura- estropeado. Además, las farolas estaban apagadas y quizás lo más significativo era que 29 de las 44 cámaras de vigilancia existentes no funcionaban debidamente. Así lo detalló ayer a este periódico Alejandro Ramírez del Molino, diputado del PP en el Congreso, que ha tenido en sus manos el informe militar.

«Si todo hubiera funcionado perfectamente, como quiere hacernos creer la ministra, y el fallo hubiera sido solo humano, tendría que haber imágenes de los asaltantes, entre otras cosas, y ya estarían detenidos, pero no las hay», subraya.

El diputado extremeño defiende que su partido considera que hay una total falta de transparencia en todo lo referente a este asunto y expone que los populares consideran que lo más apropiado sería hacer una auditoría que evalúe si los sistemas de seguridad existentes en la base de Bótoa funcionan, si son suficientes o si habría que incrementarlas dado que el de febrero no es el primero robo que tiene lugar en la base.

«No fallaron las cámaras»

Fuentes militares respondieron ayer a estas aseveraciones e insistieron en que según la investigación del Ejército de Tierra sobre el robo de armas no fallaron las cámaras de seguridad. Afirman que cuatro de ellas registraron imágenes de movimientos sospechosos en el punto del perímetro de la base por donde entraron los ladrones e insisten en que «no fueron atendidos por los miembros del servicio de seguridad». Por ello, afirman que las sanciones impuestas están «plenamente justificadas y se basan en hechos contrastados y objetivos».

Por su parte, la delegada del Gobierno en Extremadura , Carmen Pereira, tras conocer las acusaciones del PP, pidió ayer a sus diputados que sean «bastante prudentes en materia de seguridad» y que hablen con «más conocimiento de causa». Pereira afirmó que desconoce el informe del que hablan.

FUENTE: www.hoy.es