Policías que se quedan incomunicados porque se les acaba la batería de sus radioteléfonos, lo que en medio de un operativo contra la delincuencia puede ser la diferencia entre una captura o llegar a la estación con las manos vacías.

Todo porque no hay contratos de compra o mantenimiento de lo esencial para coordinar las acciones policiales. Día a día, los 5.587 efectivos con que cuenta la Policía Metropolitana de Cali se enfrentan a la delincuencia con motos y radiopatrullas que acusan la fatiga del uso por 24 horas al día y de locaciones en mal estado, entre otras dificultades.

La razón de esta pobreza ‘franciscana’ que padece la Policía es que la Alcaldía no ha ejecutado todo el presupuesto asignado este año, rubro que primero se calculó en $20.000 millones pero se fue reduciendo.

“Nos asignó $14.800 millones para el 2010, pero hubo una reducción de $3.523 millones (24%), y quedamos con $11.276 millones. De éstos, se han ejecutado contratos por $5.032 millones”, reveló el área estadística de la Metropolitana.

Si se compara lo que Cali le da a su Policía, con lo que aporta Medellín a la institución, más de $40.000 millones, el tema es preocupante. Pero si además, a un mes de acabarse el año el Municipio aún no ha cancelado ni el 50% de lo que ofreció, la situación se vuelve crítica.

La Alcaldía tiene abierta la licitación para la compra de diez CAI móviles por $1.900 millones y de 109 motos por $1.494 millones, que suman $3.394 millones. Por ello, para el Municipio, el presupuesto ejecutado ronda el 70%, pero el tangible para la Policía es del 45%.

Sin embargo, el general Miguel Ángel Bojacá, comandante de la Metropolitana, aseguró muy diplomáticamente que “no es por negligencia ni falta de voluntad que no le llegan los recursos, porque no se trata de darle a la Policía sino a la misma ciudad, pero el Municipio depende de sus ingresos y no han recibido lo que esperaban”.

Concejales de Cali, que debaten por estos días el presupuesto del Municipio para el 2011, no son tan comprensivos. Fernando Tamayo dice que “lo peor es que el presupuesto ya no se alcanza a ejecutar y en años pasados sucedió igual: se asigna una suma y no se llega ni al 50%. La Alcaldía se enreda diciendo que es un problema de financiación, pero es más de ejecución y de priorización”.

El edil Nelson Garcés Vernaza declaró que “no se trata solo de que es poca plata, sino que lo que se aprueba en el Concejo no se gasta en lo que es, debido a que el Municipio tiene otras prioridades”.

“Ese es el problema de dejar para última hora la ejecución del tema de seguridad, que debería ser prioritario”, terció Milton Castrillón. “Lo peor es que dejaron vencer las facultades que el Concejo les otorgó para ejecutarlo, pero eso sí, llevamos $10.000 millones en publicidad de la Administración Municipal y ¿eso para qué ha servido?”, cuestionó.

La secretaria de Gobierno, Eliana Salamanca, dice que no se ejecuta el presupuesto desde el inicio del año, “porque depende de los ingresos captados por contribución especial del 5% a la obra pública y en la medida en que van entrando los recursos, se hacen las contrataciones”.

Juan Carlos Botero, secretario de Hacienda, desestimó las limitaciones del tiempo. “Si toda la plata no se ejecuta este año, como tiene destinación específica, se puede pasar al año siguiente sin que se pierda y la Policía no tendría problemas”.

Sin embargo, el concejal Tamayo atribuye la escasez de recursos a la falta de coherencia en los programas del Municipio. “Falta focalización y prioridad, Cali adolece de una política de seguridad. Si los recursos son bien focalizados, se utilizan para lo que es prioridad, y no se deja la seguridad como última opción, habrá mejores resultados”, añade el cabildante.

Salamanca se mostró en desacuerdo y dijo que “es más económico invertir en prevención y resulta más provechoso prevenir hechos de violencia que salir a enfrentarlos, porque no sólo somos seguridad, sino también convivencia”.

Y enfatizó que no se pueden comparar los presupuestos cuando las fuentes de financiación de Medellín y Bogotá son diferentes: “Bogotá maneja un presupuesto total de $17 billones y recibe aportes de ETB, mientras que Cali maneja un presupuesto de sólo un billón $600 mil millones.

Medellín maneja uno de casi tres billones de pesos y recibe cuantiosos aportes de Empresas Públicas EPM y otros entes descentralizados, pero Cali tiene las empresas públicas intervenidas hace diez años. Y Medellín tiene problemas de seguridad mucho más graves que los de Cali, es decir, que nosotros con poquito hemos hecho mucho”, dijo.

Empero, Castrillón cree que “la Policía está sola, Cali ni siquiera tiene un programa de inteligencia, escasamente tiene para la gasolina. Y hay una honda preocupación: se acerca diciembre, la época pico de la inseguridad, y puede que la Policía se quede sin plata para gasolina entre enero y febrero”, dijo.

Propuestas

El coronel Héctor Pérez, subcomandante de la Policía Metropolitana de Cali, es claro en afirmar que “la seguridad cuesta” y que el Estado invierte grandes cantidades de dinero en ella. “Sólo la nómina mensual de la Policía Metropolitana de Cali suma $6.000 millones, o sea que en el año solamente en salarios se invierten $72.000 millones”, dijo.

El uniformado destacó que este año la Policía Nacional invirtió en armamento, vehículos, 25 camionetas tipo panel, además del presupuesto que asigna para lo administrativo, pero que a veces deben utilizar en lo operativo, y explicó que las necesidades más fuertes están en movilidad, comunicaciones y tecnología.

“Es importante que la Administración Municipal tome conciencia sobre la gravedad que en materia de seguridad ciudadana reviste la falta de mantenimiento para las patrullas; ahora está vigente un contrato de la Alcaldía para mantenimiento de motos y carros, pero los recursos no alcanzan”, comentó el coronel Pérez.

También reveló que hay falencias muy grandes en comunicaciones porque es necesario renovar las baterías de los radioteléfonos y ampliar la red de telefonía para que los policías se puedan comunicar con la comunidad por celular. “Muchos de los radios de nuestros policías quedan fuera de servicio al poco rato de salir a trabajar. Son situaciones que tratamos de atender y sobrellevar, pero llega un momento en que por sustracción de materia estaríamos en peligro de no poder prestar un servicio eficiente”.

Los altos mandos de la Policía coinciden en que existe la disposición y la asignación de recursos, mas no está la plata. Por eso su propuesta es que “el Concejo presente un proyecto de acuerdo para la creación de un Fondo de Vigilancia y Seguridad, con un marco legal, dándole el músculo financiero para la captación de los mismos; por ejemplo, a través de un pequeño porcentaje de los impuestos a los espectáculos públicos en la ciudad, otro porcentaje de la tarifa de telefonía local, entre otros.

El concejal Garcés Vernaza agrega que “la decisión del Concejo es no aprobar el presupuesto del 2011 hasta que no se garantice una cifra digna para que la Policía pueda funcionar y no se tenga la certeza de que la seguridad va a ser una prioridad”.

Criticó, además, que a la fecha se dejaron de girar $14.000 millones. “Y para el 2011 estamos pidiendo $40.000 millones y el Municipio antes lo ha reducido. Hemos tenido varias reuniones con el Alcalde e insiste en no aportar, entonces el único responsable de lo que suceda en cali por la inseguridad, será él”.

Necesidades priorizadas

La Policía Metropolitana envía desde junio, cada año, su presupuesto a la Administración local para la asignación del año siguiente. Dicho presupuesto no se otorga en dinero en efectivo sino en bienes y servicios mediante contrataciones que hace la Secretaría de Gobierno (ejecución).

Para el 2011 la Policía solicita recursos por $63.000 millones en necesidades priorizadas como compra y mantenimiento de carros y motos, ampliación de la red de comunicaciones y optimización de la red de datos, además, del mantenimiento y apoyo logístico de combustible y recompensas y concentrados para equinos y caninos.

Otra de las necesidades de la institución encargada de la seguridad de más de dos millones de habitantes es la compra de 270 de cámaras para la reposición del circuito cerrado de Tv. que trabaja a media marcha porque de 159 cámaras, hay 98 fuera de servicio por obsoletas o por daños. Y a mediano plazo se requiere la actualización y renovación del software y tecnología en el Centro Automático de Emergencia 123, línea que atiende las denuncias de la ciudadanía.

 

FUENTE: www.elpais.com.co