Las cámaras de seguridad de la sucursal Belgrano del Banco Provincia grabaron a tres delincuentes encapuchados y con guantes de látex cuando violentaban las primeras cajas de seguridad. Aunque las imágenes, que están en poder de la Justicia, corresponden a las primeras horas del 31 de diciembre, no fueron vistas por los responsables de la seguridad bancaria mientras se estaba produciendo el golpe, pese a que también las alarmas de la entidad sonaron al menos dos veces. Cuatro días después, la banda de boqueteros (serían nueve) escapó por la avenida Cabildo con entre 10 y 14 bolsas negras de consorcio repletas de dinero y joyas.

Según fuentes de la investigación, la hipótesis principal es que el túnel que unió la propiedad alquilada y el banco se completó durante los días no laborables entre el 23 y el 30 de diciembre. El acceso a las cajas se habría producido el 31, día a partir del cual fueron saqueados 136 cofres. La alarma antisísmica se activó dos días: una vez el 30 de diciembre pasado y en dos oportunidades el domingo último.Pero, cuando personal de la comisaría 33a. llegó al banco, situado en avenida Cabildo 1999, no descubrió ninguna anomalía.

"Las cámaras de seguridad muestran que los ladrones ingresaron en el tesoro el 31 del mes pasado cerca de las 5.30. Pero ese día no se llevaron el botín", explicó un investigador.

La sospecha es que los delincuentes esperaron hasta anteayer, cerca de las 6.30, para disimular que eran empleados de mantenimiento que, en bolsas negras de consorcio, sacaban residuos. En realidad, se trataba del millonario botín que robaron de las 136 cajas de seguridad violentadas con amoladoras, un soplete y una barreta.


Las imágenes grabadas por las cámaras ya están en poder del fiscal a cargo de la causa, Martín Niklison, que cuenta con la colaboración de la División Robos y Hurtos y de la seccional 33a. de la Policía Federal.

"En el sector de cajas de seguridad, los delincuentes no dejaron huellas y anularon los censores de movimiento", dijo un jefe policial.

El mismo vocero explicó que los nueve delincuentes tenían roles definidos y que el grupo también estaría formado por la persona que alquiló la propiedad por donde comenzaron a construir el túnel, los dos garantes del contrato de alquiler y el financista que pagó desde julio pasado los 13.000 pesos mensuales por la locación.

La hipótesis principal es que, entre el 23 y el 26 de diciembre pasado y entre el 30 de ese mes y anteayer, cuando el banco no tuvo actividad, los boqueteros hicieron los 30 metros de túnel e ingresaron en el sector de cajas de seguridad. Así lo explicó a La Nacion un jefe de la investigación, que relató que es posible que los ladrones hayan usado un GPS para salir con precisión en el sector del tesoro del banco.

Cuando escaparon, los boqueteros dejaron abandonadas una capucha, una amoladora, martillos, un pequeño fajo de dólares y chequeras. "En los 30 metros que tenía el túnel, encontramos varias botellas plásticas de agua mineral. Se ve que para poder aguantar tantos metros bajo tierra necesitaban beber mucho líquido", dijo otra fuente.

Anoche, en Moreno, se encontró una camioneta utilitaria quemada. Los investigadores trataban de determinar, por medio de peritajes, si se trata del vehículo Renault Kangoo que los ladrones utilizaron para escapar con el botín. Si bien por la patente los investigadores confirmaron que la camioneta no tenía pedido de captura, se sospecha que podría tratarse de un vehículo "mellizo".

Garantes

Voceros de la causa dijeron a La Nacion que ya fueron ubicadas las personas cuyas identidades figuran como el inquilino y los garantes del contrato. "Pero es posible que esas personas no formen parte de la banda, sino que los delincuentes utilizaran sus documentos", explicó la fuente consultada.

Según informó la agencia Télam, ayer declararon ante el fiscal Niklison el dueño de la propiedad de Cabildo 1971, alquilada por la banda, y el empleado de la inmobiliaria que hizo la operación.

La Nacion había informado que las cajas saqueadas fueron 173 porque así lo había comunicado un empleado jerarquizado de la entidad bancaria, pero ayer las máximas autoridades del Banco Provincia informaron que los cofres vaciados fueron 136 y que otros siete fueron violentados.

La línea gratuita 0810-22-22776 (Bapro) sigue habilitada para que los clientes realicen consultas.

Según pudo saber La Nacion, recién mañana quien quiera dar de baja la caja de seguridad podrá hacerlo. Ayer, todos los clientes que revisaron los cofres lo hicieron acompañados por un escribano del banco.

El presidente de la entidad, Guillermo Francos, aseguró que el banco "va a responder" por lo que la gente tenía en las cajas robadas.

"El Banco Provincia va a responder por lo que ustedes tenían ahí, lo que sea, porque por ahí hay cosas que hoy son irreemplazables. No existe un tope en el contrato, solamente el de la lógica", afirmó Francos.

Una alta fuente de la investigación sostuvo a La Nacion que hay una pista firme y que confían en poder dar con los ladrones que protagonizaron el hecho. "Son delincuentes que sólo se dedican a robar por medio de boquetes", dijo.

Cómo proceder

Según abogados y especialistas en seguridad, el protocolo de actuación que deben seguir las víctimas frente a estos casos es:

  • Denuncia: realizar la denuncia en la fiscalía que corresponda, siempre en compañía de un abogado para, luego, reunirse con los representantes legales del banco.

  • Inventario: brindar una descripción detallada del contenido de las cajas de seguridad para acreditar la existencia y el valor de los objetos depositados. Es conveniente la presencia de un abogado, que deberá tener en detalle los activos del cliente al que le han robado (dinero, joyas y otros) que, si no se mencionan, pueden ser negados por la entidad bancaria al momento del pago de la indemnización.

  • Pruebas: reunir todos los elementos que puedan demostrar la presencia del dinero y otros objetos de valor como escrituras, fotografías y declaraciones de herederos.

  • Indemnización: una vez presentados el inventario y las pruebas que acreditan los valores robados, el banco deberá indemnizar el contenido de la caja robada, el daño moral (sufrimiento), el psicológico (la lesión a la personalidad) y el lucro cesante. No hay una cifra mínima para el pago del dinero, valores y joyas robados al cliente bancario. El máximo depende de cada caso.


    FUENTE: www.lanacion.com.ar