No sé por qué me quieren culpar , quizás tiene algo que ver con la desaparición de mi hermana”, dice Ilia Tchestnykh antes de enumerar “cosas rarísimas” en la investigación del asesinato. Primero, dice que no se investigo dónde estaban él y su hermano la noche del asesinato. “Estuvimos toda la noche, salvo dos horas que salí con el taxi, en un cíber de Juan B. Justo y San Martín. Aparecíamos en las cámaras de seguridad, pero el fiscal no las pidió y ahora las deben haber borrado”. Luego, lo sorprende la rapidez de las pericias. “Encuentran el arma un lunes, en Retiro, y al otro día ya han confirmado que es la que se usó para disparar las balas que mataron a mi madre, que a su vez estaban en la fiscalía de Mercedes”. Finalmente, habla del escondite del arma. “A ver: ¿ yo mato a mi madre con mi propia arma y luego la guardo en mi computadora durante dos semanas , teniendo un terreno de 30 por 60 y varios descampados cerca de mi casa? Es ilógico, pero para la Justicia son pruebas irrevocables”.

 

FUENTE: www.clarin.com