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Si en la plaza del Concello de Cee un vecino malintencionado tatuaba el coche de alguien a golpe de llave, ahí estaban las cámaras de vigilancia del Ayuntamiento para identificar al autor de los rayazos. Si alguien aparcaba con prisa y se llevaba por delante la defensa del de al lado, ahí estaban las cámaras para dar con él si se marchaba mirando para otro lado. Si alguien hacía pintadas en las paredes, ahí estaba el objetivo para dar con el artista.

Todo eso se acabó porque la Agencia Española de Protección de Datos (AGPD) entiende que, además de permitir esas cosas, los aparatos sirven también para captar otras imágenes más personales e inocuas para la vida en sociedad que entran dentro del ámbito de lo privado. A la resolución de la agencia se llegó después de que un particular presentara una denuncia contra los dispositivos instalados en Cee, en la plaza del Ayuntamiento.

Los tres aparatos eran controlados desde las oficinas de la Policía Local. La AGPD le daba al gobierno local un mes de plazo para retirar los objetivos o enfocarlos al interior de la casa consistorial o a otros puntos que no fuesen vía pública. Esta semana se cumplía ese límite y operarios municipales comenzaron a desmantelar el sistema, que se controlaba desde una sala de pantallas instalada en el despacho del jefe de la policía.

De nada valió el informe enviado desde la alcaldía a la AGPD asegurando que se cumplía con la normativa. De entrada, aseguraba la agencia, carecían de los permisos necesarios que se deben tramitar a través de la Delegación del Gobierno.

Los carteles avisando de que se trataba de una zona vigilada no fueron suficientes. Los aparatos llegaron a las paredes del Ayuntamiento poco después de rematada una costosa reforma de la plaza. Buscaban, entre otras cosas, prevenir actos vandálicos contra el mobiliario público, disuadiendo con su presencia a los amigos de dañar lo ajeno.  

Resolución de casos

El responsable de Seguridad Ciudadana, el edil Plácido García Insua, dejó claro hace unos días que su intención era acatar las órdenes recibidas desde el organismo estatal. Eso sí, apuntó, «las cámaras son para nosotros un elementos importantísimo para resolver casos, no puedes tener un ejército de policías vigilando todo el día».

Esta semana retiraron el primero de los aparatos. Quedan otros dos por quitar de las paredes, que desaparecerán en los próximos días. Buenas noticias para los amigos de preservar la intimidad y también para aquellos que se deleitan haciendo de las suyas con las cosas de todos amparados en el anonimato. En el difícil equilibrio entre vigilar y velar por la privacidad, por ahora va ganando en Cee lo segundo. Porque lo que está claro es que por ahora el Ayuntamiento no va a contratar a ningún ejército de policías.

«Las cámaras son importantes, no puedes tener un ejército de policías vigilando la calle»

FUENTE: www.lavozdegalicia.es