La Policía Local y la Policía Nacional trabajan ya en el estudio de los lugares en los que se colocarían las cámaras de videovigilancia en el caso de que la propuesta que a continuación se envíe a la Comisión de  Garantías de Videovigilancia de Castilla y León obtenga el visto bueno de este organismo. 

Los dos responsables operativos de ambos cuerpos policiales en la ciudad están colaborando para establecer los criterios de ubicación. No obstante, aún no se ha decidido ni el número ni la situación exacta de estos dispositivos, aunque el objetivo es que se coloquen en las tres principales zonas de copas de la capital, Las Llanas, las Bernardas y las Bernardillas, en Gamonal. Este es uno de los primeros pasos que se están dando en la elaboración del informe final que se remita a laComisión de Videovigilancia. 

El trabajo que se está realizando ahora es de recopilación de información, una vez que la Junta Local de Seguridad acordará el pasado 17 de enero que el Ayuntamiento pediría la colocación de cámaras de vigilancia con la colaboración de la Subdelegación del Gobierno. La agresión al joven Sergio Izquierdo el pasado 26 de diciembre volvió a abrir un debate sobre el uso de estos dispositivos que también se había puesto sobre la mesa tras las muertes de Iván Herrero, Jonatan Gómez y Aitor de Álamo. 

Por el momento, no hay unos plazos cerrados para terminar los trabajos previos de recogida de información, ya que se quiere presentar la solicitud con toda la documentación bien argumentada para evitar el rechazo de la Comisión a la petición que realizó el Consistorio para colocar estos dispositivos en la zona de las Bernardas. En este aspecto, el Ayuntamiento va a contar con la experiencia en este terreno que puede aportar el letrado municipal, José Luis Martín Palacín, quien ha formado parte de esta Comisión. 

Uno de los principales aspectos que se tienen que documentar con mucha precisión es la colocación de las cámaras. A la Comisión de Videovigilancia debe llegar un exhaustivo listado con el número de cámaras que se van a colocar, así como el ángulo de grabación y cuáles son las características técnicas. La Comisión hace, además, un análisis cámara a cámara, por lo que puede ocurrir, por ejemplo, que se envíe un expediente para colocar 15 dispositivos y sólo se dé el visto bueno a la mitad.

 

En este caso, la argumentación para que el dictamen sea favorable debe convencer a los miembros de este organismo de que está justificada la colocación de las cámaras. El reto añadido es que en los recientes casos en los que se han colocado, como en León o Palencia, los dispositivos han estado vinculados a la protección de edificios singulares y del patrimonio que en algunas ocasiones coinciden con zonas de ocio. A ello se añade el hecho de la Comisión de Videovigilancia es muy rigurosa en la aplicación de la norma cuando hay por medio derechos a la intimidad y a la propia imagen de ciudadanos. En León, las 20 cámaras repartidas por el casco histórico han permitido poner a disposición judicial a los autores de 80 actos delictivos.

Más policías

Otra de las decisiones que se adoptaron en la reunión de la Junta Local de Seguridad fue la de reforzar la presencia policial en las zonas de copas. Junto a la Policía Local, en estas zonas también operan la Brigada de Seguridad Ciudadana, la Unidad de Prevención e Intervención, el Servicio de Información, la Policía Judicial y el Servicio de Menores de la Policía Nacional. A este respecto, el último Concurso General de Méritos (CGM) de la Policía ha ofertado más de 30 plazas en la Comisaría de Burgos. A falta de que el concurso sea definitivo, la llegada de más agentes posibilitaría el refuerzo de algunas de las unidades que trabajan en estas zonas.

 

FUENTE: www.elcorreodeburgos.com