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Los vecinos de barrio Sur  piden cámaras de seguridad.

Comercios, casas y transeúntes son blanco de delincuentes a toda hora. Preocupación y malestar por los últimos robos. Cuestionan que las denuncias no conducen a nada.

Modelo a imitar. Así son las cámaras de seguridad instaladas en la peatonal San Martín Norte.

Vecinos de barrio Sur, jaqueados por los robos, están tramitando la colocación de cámaras de seguridad. El último mes, la zona fue protagonista de varios hechos delictivos que incluyeron entraderas y toma de rehenes, con lo cual la situación no da para más. “Hay un gran descontento. Nos sentimos desprotegidos y creemos que la zona está liberada”, planteó Beatriz Gravois en diálogo con El Litoral.

Asaltos en los comercios -que llevaron al cierre de la tradicional panadería Santo Domingo-, arrebatos en la calle y entraderas a las casas particulares se repiten todas las semanas.

Por este motivo, la semana pasada los vecinos se reunieron con funcionarios del Ministerio de Seguridad de la provincia. “Nos recibieron muy bien y nos dijeron que hay más inversión, más móviles y más gente capacitada en las calles. Pero lo nuestro no es una cuestión de sensación de inseguridad, sino que tenemos la certeza de que la inseguridad nos está persiguiendo”, señaló la mujer, a quien le entraron a robar hace diez días a su casa de Entre Ríos y 9 de Julio.

Además de los asaltos, los vecinos plantean otro problema: las denuncias caen en saco roto. “Estamos confeccionando una lista con las denuncias realizadas en los últimos dos años en la seccional 1ª que es la que nos corresponde. En ningún caso, hubo una respuesta favorable o solución por parte de la policía. Entonces nos preguntamos: ¿para qué sirve denunciar?”, cuestionó la mujer.

Quieren cámaras

Hace tres semanas, Ana María Caputto fue otra víctima del barrio Sur. “Un sábado a las 4 de la tarde cuando salía para el supermercado, entraron a mi casa. Me ataron y amordazaron y se llevaron dinero. Eran profesionales, no unos rateros improvisados”, sostuvo Caputto.

En ese momento, intervino la policía de investigación, que remarcó la utilidad de las cámaras de seguridad para identificar a los delincuentes. “A raíz de lo que me pasó, sumado a otros robos en mi cuadra y en las cercanías, surgió la idea de colocar cámaras”, contó la mujer.

En la reunión en el Ministerio de Seguridad ya se planteó este pedido. “Les exigimos a las autoridades que la próxima inversión en cámaras contemple nuestro barrio”, indicó Gravois.

Además, los vecinos ya compraron una alarma comunitaria y están esperando su colocación. Pero también quieren pedirle al Municipio que incorpore a su barrio dentro del sistema de monitoreo de vigilancia. “Estamos dispuestos a comprar las cámaras, pero queremos que la Municipalidad realice el monitoreo”, concluyó Caputto.

fuente: ellitoral