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La lucha contra el botellón obligará a colocar cámaras de videovigilancia detrás de Cencias.

La Universidad ha decidido redoblar sus esfuerzos para combatir el fenómeno del botellón en su recinto académico. En este sentido, el equipo rectoral tiene previsto incrementar las medidas de vigilancia y de seguridad con la instalación de nuevas cámaras de videovigilancia, que se colocarán en la parte trasera de las facultades de Ciencias y Químicas, según avanzó el vicerrector de Economía de la Usal, Ricardo López.

Precisamente, fue en este espacio de la plaza de la Merced donde se han producido ya varias concentraciones estudiantiles para hacer botellón, lo que obligó a intervenir en dos ocasiones a la Policía Local. La última de ellas tuvo lugar el pasado 28 de febrero, cuando los agentes municipales se desplazaron hasta la zona para dispersar a 200 jóvenes que tenían previsto organizar un botellón en el mirador contiguo al edificio de las facultades de Ciencias y Químicas.

Para colmo, algunos estudiantes no solo se concentran para consumir bebidas alcohólicas, sino han llegado incluso a encender hogueras, lo que conllevó un riesgo añadido, debido a la proximidad con los laboratorios de la Facultad de Químicas.

Las nuevas cámaras de videovigilancia estarán comunicadas en todo momento con la central de seguridad de la empresa que tiene contratada la Universidad con este fin, que se encuentra situada en el edificio FES del Campus Miguel de Unamuno. Además, habrá un contacto permanente con la central de seguridad de la Policía Local. Actualmente y al margen de las cámaras habilitadas en espacios e inmuebles de especial valor histórico y artístico, el dispositivo de las cámaras de videovigilancia se concentra, fundamentalmente, en el Campus Unamuno.

La cruzada institucional contra el botellón ha venido generando reuniones y acciones conjuntas entre la Universidad y el Ayuntamiento, sobre todo después de que la celebración de las fiestas patronales por parte de los estudiantes de diferentes facultades degenerara, en algunas ocasiones, en el consumo de alcohol en la vía pública, con cortes de tráfico e intentos de botellón en las calles de la zona de Van Dyck. Además, durante los fines de semana agentes de la Policía Local, tanto de uniforme como de paisano, intensifican la vigilancia sobre las zonas más propensas para los botellones, como la Vaguada de la Palma, el Cerro de San Vicente, el Puente Romano o el parque de San Francisco.

Fuente: elnortedecastilla