El ataque al tren de carga de TBA, ex línea Mitre, en José León Suárez ocurrido el miércoles por la noche, y que tuviera como saldo la muerte de dos menores, generó que el intendente local, Ricardo Ivoskus, saliera a defender el accionar policial ya que, según describió, “los patrulleros fueron recibidos a balazos” cuando se presentaron en el lugar. 

En declaraciones al programa "Volviendo al Norte" (Viernes 17 horas, Radio Simphony de San Isidro - FM 91.3), el jefe comunal señaló que si bien no cuenta aún con los datos precisos "alguien hizo el llamado al 911 y vinieron dos patrulleros de la policía que fueron recibidos a balazos. Entonces, se generó un tiroteo con este lamentable desenlace de dos personas que fallecieron y otra que ha sido herida gravemente".  

"No tengo nombres ni apellidos, pero aparentemente era gente de Villa La Cárcova que es un asentamiento de hace muchos años y bastante grande, y que últimamente no había inconvenientes" , respondió Ivoskus.

En cuanto a la actuación que tuvo el municipio frente a los incidentes, el mandatario señaló que "tomamos intervención de inmediato. Enseguida enviamos a nuestro Sistema de Emergencias Médicas, donde se trasladó a la personas heridas a los hospitales. Uno al Hospital Provincial Belgrano, que lamentablemente falleció y el otro, a nuestro Hospital Municipal Thompson donde fue operado, tenia dos balazos y estaría evolucionando bien".

Durante la entrevista se le consultó también sobre las declaraciones del Ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, que había referido que "en un informe pormenorizado", TBA informó que desde 2006 sufrían este tipo de ataques. "Yo tenia la información que hubo un tren hace 4 años aproximadamente. En ese caso, llegó a frenar cuando vió los obstáculos. Creo que había un coche incendiado y uno de los vagones fue parcialmente desvalijado. Pero, no tenía conocimiento de otras acciones, y a partir de lo que ocurrió ayer tomé conocimiento de que ha sucedido en otras ocasiones y como no hubo heridos ni fallecidos no tuvieron mayor trascendencia pero aparentemente habría algunas personas que ya lo habrían hecho en diversas oportunidades", reflexionó el jefe comunal.

El grupo comando que quemó y robó documentos se llevó la computadora con las imágenes de seguridad. Pero habrían quedado grabados desde la plaza. Las duras acusaciones mutuas, entre oficialismo y oposición, en la facultad.

 

l grupo comando que en la madrugada del 27 de enero ingresó llave en mano a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires para robar legajos, actas y expedientes se llevó como reaseguro la computadora que registra las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del edificio. No serían las únicas. Altas fuentes de Medicina aseguraron a Página/12 que otras cámaras instaladas en Plaza Houssay habrían filmado a los ladrones, y atribuyen el robo a una agrupación que supo apoyar hace un lustro al actual decano Alfredo Bu-zzi, pero que lo enfrentó en los últimos tiempos.

“Lo que pasó tiene que ver exclusivamente con la conducción desplazada de la facultad que estaba en manos de Efraín Benzaquén, quien tenía relación directa con la gente de seguridad porque él los contrató, y esa noche hubo claramente zona liberada”, explicó una autoridad de la Facultad que pide no ser identificada.

“La responsabilidad política de este hecho la tiene el decano Buzzi y debería tener la capacidad de dilucidar quiénes hicieron estos actos vandálicos o dar un paso al costado”, responde Benzaquén, ex presidente del centro de estudiantes por la agrupación Qué Razón de Ser (QRS), un desprendimiento de la radical Franja Morada, y

actual consejero estudiantil. Benzaquén, quien se acercó a Página/12 para explicar en detalle su actuación entre 1994 y 2011, asegura haber renunciado al cargo de secretario general en 2009 “denunciando hechos de corrupción y la alianza de Buzzi con la derecha”. Benzaquén asegura que ahora milita en Concertación Forja.

“Las cámaras de Plaza Houssay registraron a las personas que ingresaron y hay una que no sólo tiene relación política sino lazos familiares con Benzaquén”, aseguró una alta fuente de la facultad. “Esto tiene un claro correlato con la actuación de los opositores, que venían amenazando. Es el segundo episodio en seis meses. Después de la elección de octubre pasado (N. de R.: cuando QRS fue desplazado por una coalición de agrupaciones de izquierda) ya habían entrado a Graduados y se llevaron listados, rompieron la información sobre gente inscripta, hicieron desastres, pero esto es el colmo”, agrega. “Sin duda el mentor es Benzaquén, nadie más puede hacer una cosa así. Fue secretario general y tenía el manejo de todo: hacienda, jurídicos, seguridad, la caja de la facultad, etcétera.”

Las cámaras de seguridad de la vivienda registraron el atraco. Delincuentesarmados le quitaron su laptop y su billetera.

Dos delincuentes armados encañonaron a un empresario segundos después de que estacionara su camioneta frente a la puerta de su casa ubicada en la calle Lizarzaburu, en el distrito de San Borja.

Luis Chávez descendió de su vehículo con un maletín en su mano, tocó el timbre de su casa y cuando volteó hacia la calle fue asaltado por los malhechores. Uno lo encañonó a él y el otro a la empleada que abrió la puerta de la casa.

En cuestión de segundos, el hombre fue despojado de la computadora portátil que llevaba en el maletín, de su billetera, de los celulares y de una cadena de oro que portaba en el cuello. La vivienda de Chávez había sido vulnerada en otras dos oportunidades.

El noticiero “24 Horas” informó que el video en el que se muestran los rostros de los asaltantes será entregado a la policía para que ayude a dar con su paradero.

 

FUENTE: elcomercio.pe

 

El gobernador Jorge Sapag habilitó hoy el sistema de videoseguridad de San Martín de los Andes con 37 cámaras de filmación en funcionamiento. Y adelantó que en los próximos quince días Villa La Angostura contará con uno similar con 18 dispositivos fílmicos.  

La seguridad "es un derecho fundamental que hace a la libertad y tranquilidad de quienes quieren transitar libremente", dijo el mandatario provincial cuando visitó al mediodía el Centro de Operaciones y Monitoreo de la Comisaría Nº 23.  

El equipamiento fue adquirido en la suma de 1,2 millones de pesos por la Secretaría de la Gestión Pública y Contrataciones.  

Al término del acto, el gobernador expresó este sistema para la ciudad "era un objetivo a realizar que se había planteado Luz (Sapag, anterior intendenta de la localidad)".  

Las cámaras son operadas por personal policial retirado que ejerce el control para vigilar la ciudad, los vehículos, las calles, e incluye un sistema de prevención de seguridad para edificios públicos.  

Sapag comentó que en las ciudades donde se ha implementado se verificó una notable reducción de índices de delincuencia.  

Un extraño atentado ocurrió la semana pasada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Varias personas ingresaron sin violentar puertas, se instalaron durante horas, seleccionaron una enorme cantidad de papeles y algunas computadoras (incluida la que registra las imágenes que toman las cámaras de seguridad), incendiaron un par de oficinas y, antes de salir, ataron al sereno. “No te va a pasar nada, es sólo una advertencia, la próxima va a ser peor”, anticiparon. El hecho ocurrió durante la madrugada del jueves pasado pero las autoridades de la facultad, según informaron ayer mediante un comunicado, tomaron conciencia de sus “alcances y consecuencias” el martes, 1º de febrero, cuando se reanudaron las actividades académicas y administrativas. La investigación está en manos del juez federal Norberto Oyarbide.

“Un grupo comando integrado por no menos de seis personas ingresó al edificio de Paraguay 2155 en la noche del miércoles 26 de enero, aprovechando el receso estival y las sombras nocturnas”, informó ayer la facultad. Según el comunicado oficial, que firman el decano Alfredo Buzzi y el vicedecano Marcelo Torino, “los delincuentes permanecieron varias horas en el ámbito afectado, que fue la Dirección General de Posgrado y la Secretaría de Educación Médica, de donde sustrajeron computadoras, impresoras, fotocopiadoras y abundante documentación”. Fuentes cercanas a la investigación minimizaron ante Página/12 el robo de bienes materiales, subrayaron que el objetivo principal fueron “expedientes y legajos”, sugirieron que los ladrones “eran personas con acceso a las oficinas porque no tuvieron que violentar las puertas” y que obviamente “estuvieron o están vinculados con la facultad”.