La información que se da al usuario sobre qué se hace con sus datos personales en las redes sociales o cuál puede ser el alcance de lo que publica en Internet es "extremadamente deficiente, por no decir nula", dijo hoy, en una entrevista con Efe, el director de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), Artemi Rallo.

Rallo, quien viajó a Washington con motivo de la Cumbre Anual de la Asociación Internacional de Profesionales de la Privacidad (IAPP), añadió que la naturaleza cambiante de las nuevas tecnologías deja al usuario desconcertado ante las posibilidades que ofrecen, y prácticamente ciego ante "políticas de privacidad que nadie lee", o que son sencillamente ilegibles".

Ante ese panorama, redes como "Facebook tienen que hacer de la información al usuario la columna vertebral que legitime su servicio", indicó Rallo.

Cada vez más usuarios, sin embargo, denuncian lo contrario, cuando descubren por advertencias externas que los ajustes de privacidad de la red social han vuelto a cambiar y que debe atravesar media docena de pasos si quiere desactivar una opción que compartirá sus datos con terceras personas o empresas.

Esa "información deficiente" y la "falta de claridad sobre el destino de los datos" que proporcionan, hace que algunos usuarios lleguen a "banalizar el riesgo" al que se enfrentan, y que no piensen en el efecto que puede tener su comportamiento.

Con la participación de más de mil  500 expertos y profesionales de diversos países, la comisionada presidenta del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (Ifai), Jacqueline Peschard, participa hoy en la Cumbre de Privacidad Global 2011.

Organizada por la International Association of Privacy Professionals (IAPP), en Washington, Estados Unidos, la cumbre tiene por objetivo evaluar temas vinculados con el establecimiento de redes, la educación y capacitación en temas como: privacidad por diseño, computación en nube (cloud computing) y seguridad, transferencia internacional de datos, medios sociales y equipos móviles

En el encuentro, que concluye el próximo viernes, se efectuarán 68 sesiones y 12 talleres intensivos, donde se analizarán los avances y retos en materia de privacidad en el mundo.

La comisionada presidenta del Ifai participará como conferencista en la mesa La Privacidad en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC): Lo que usted necesita considerar cuando hace negocios en Norteamérica.

En la ocasión tendrá oportunidad de evaluar las diferencias y similitudes en el tratamiento que se da a la privacidad entre los países socios del TLC y se explorará el impacto en el comercio y comunicaciones a lo largo de las fronteras de América del Norte y en el mundo sin fronteras de Internet.

La participación de Peschard, consignó el Ifai, “representa una gran oportunidad para el instituto, pues permitirá fortalecer una red de relaciones con empresas transnacionales interesadas en la nueva ley mexicana de Protección de Datos en Posesión de Particulares”.

Los mexicanos no usan las medidas adecuadas para proteger sus datos personales, indicó un estudio que la empresa CCP, de servicios de asistenta y protección de tarjetas de crédito, prevención y asesoría en relación con el robo de identidad.

El estudio indica que el 43% de los mexicanos nunca revisan sus estados de cuenta, dejando como resultado, un impedimento de verificar cargos y cobros que se hacen de manera irregular en sus cuentas.

Este descuido también provoca que no se enteren de que su tarjeta o dinero  lo está usando otra persona, como parte de un robo de identidad.

Así, el 23% de la población, aún proporciona datos personales en redes sociales, fuente importante de información para quienes se dedican al robo de identidad.

La información también menciona que el 11% de los mexicanos proporcionan datos personales por teléfono a desconocidos; el 16% de las personas mandan información confidencial como claves y contraseñas de sus cuentas y tarjetas por correo electrónico.

Con esta información, los delincuentes pueden abrir cuentas bancarias, solicitar préstamos, financiar vehículos y usurpar así la identidad de otra persona.

De esta forma, la empresa británica CCP detalló que el 27% de los mexicanos descuida su tarjeta de crédito, débito o departamental al pagar, momento en el que puede ser utilizada para obtener los datos del tarjetahabiente.

Ante esto, la empresa sugirió que no se tire a la papelera información personal como recibos bancarios, facturas de celular sin destruirla previamente, así como no revelar datos personales en llamadas telefónicas de desconocidos, así como la utilización de contraseñas seguras, como la combinación compleja de números y letras, no utilizar claves como cumpleaños o el nombre de la mascota.

FUENTE: www.elsemanario.com.mx

El caso de Presunto culpable va más allá de la proyección o no del documental; es decir, la resolución de la jueza Blanca Lobo Domínguez sentará el precedente para la interpretación de la recién creada Ley de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, decretada el pasado 5 de julio de 2010.

Ana Elena Fierro Ferráez, profesora investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) con especialización en Acceso a la Información, Transparencia y Rendición de Cuentas, señala que la protección del derecho a la privacidad y a la imagen es tan novedoso, que los jueces apenas están aprendiendo del tema y por ello “la jueza ha sido muy cautelosa, lo ha tomado con calma porque no es un derecho con jurisprudencia asentada”.

Para esta legislación se realizaron previamente algunas reformas constitucionales (a los artículos 6, 16 y 73) que buscaban la protección de datos como contrapartida “de la obligación de entregar información pública; en ese momento se buscaba regular el manejo de bancos de datos. Y en la interpretación de la ley, la imagen se considera como parte de los datos personales”, explica la maestra en Derecho por la Universidad de Georgia.
Fierro Ferráez resalta que los abogados han interpretado de manera novedosa la Ley y se han valido del derecho internacional en esta materia. 

“Estamos peleando cosas nuevas en el ámbito legal y por eso el juzgado XII de Distrito en Materia Administrativa de Ciudad de México se ordenó una suspensión provisional de la proyección del documental, como un primer paso fundamental para revisar el supuesto daño al quejoso. Porque aunque la jueza haya ido al cine a ver el documental, tiene que decidir por lo que ve en un expediente escrito y, para tomar la decisión, necesita tener la información de todas las autoridades involucradas”.

Este 2011 la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental cumplirá 9 años de haberse promulgado. También estaremos conmemorando el primer aniversario de la Ley Federal de Protección de Datos en Posesión de Particulares.

A nivel federal ya son más de 240 las dependencias gubernamentales y organismos descentralizados que están obligados a responder cualquier cuestionamiento que se haga sobre su ejercicio y se cuentan por millones las empresas privadas que deberán custodiar debidamente los datos personales que obtengan de sus usuarios o clientes.

Contamos con un sistema electrónico como el INFOMEX que nos facilita la tarea de acudir a las instancias obligadas para poder tramitar una solicitud de información. Y por si fuera poco tenemos un órgano garante como el Instituto de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) que hace las veces del abogado del ciudadano cuando hay inconformidades con las respuestas o negativas de los sujetos obligados.

Pareciera, a casi una década, que los engranes de la transparencia, se aceitan y van en marcha; algunos opinan que tiene retrocesos, otros que los logros actuales son insuficientes, hay quienes celebran sus avances y algunos más están totalmente escépticos. Lo cierto es que hoy por hoy cada vez es más recurrente escuchar sobre este derecho fundamental de los ciudadanos mexicanos y que es el derecho a saber.

Desde hace 8 años, se instauró en todo el mundo el 28 de septiembre como Día Internacional del Derecho a Saber y el 28 de enero se destinó para la Protección de Datos.